Audi TT 2006, el deseado.

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  27-04-2006

Si este deportivo ya era uno de los coches más admirados del mercado, la nueva generación del TT se convertirá, con toda probabilidad, en todo un objeto de deseo. Este nuevo Audi, que crece en todas sus cotas y se comercializará con dos configuraciones -coupé y roadster-, estará propulsado por el 2.0 TFSi de 200 caballos y el 3.2 V6 de 250 caballos.

En una fase inicial de comercialización, prevista para mediados de año, el TT se venderá en la versión coupé. Más adelante —finales de año- llegará con la configuración descapotable —sólo dos plazas- y se denominará roadster.

A simple vista el nuevo TT presenta una estética bien diferenciada respecto a su antecesor. Mientras que el anterior deportivo se caracterizaba por sus formas redondeadas esta nueva generación presenta líneas más angulosas y puntiagudas.

Un buen ejemplo de ello es el frontal. Además de la incorporación de la ya tradicional parrilla de Audi, este nuevo TT incluye también unos faros muy agresivos y una doble nervatura en el capó que comienza en los montantes y desemboca en la parrilla. Desde un punto de vista lateral llama la atención una línea ascendente que llega hasta los pasos de rueda traseros. De la zaga nos quedamos con el portón en forma de V y los grupos ópticos más estrechos y afilados.

En el interior, la firma de Ingoldstat ha querido mantener algunos elementos que siempre han caracterizado a este modelo como por ejemplo las toberas de aireación, que mantienen las formas circulares. Por otra parte, Audi asegura que el «cockpit» está estrictamente orientado hacia el conductor y que los «asientos presentas una sujeción lateral excelente».

Respecto de la generación anterior el nuevo TT crece en todas sus cotas. Ahora presenta una longitud de 4,17 metros (+13 centímetros), una anchura de 1,84 metros (+7,8 centímetros) y una altura de 1,35 metros (+7 milímetros). Sin embargo y pese al incremento de las dimensiones, este deportivo mantiene invariable su configuración de 2+2, es decir es un biplaza con capacidad para transportar únicamente a niños en los asientos traseros. Un adulto podría viajar en los asientos traseros con ciertas dificultades y sólo si la duración del viaje es muy corta.

Otro de los elementos que también han crecido son la batalla, que ha aumentado 3,9 centímetros hasta llegar a los 2,46 metros, y la anchura de las vías delantera y trasera. Las medidas de estas últimas son: 1572 milímetros en la vía delantera (+44 milímetros) y 1558 milímetros (+53 mm).

Y por último, el maletero del nuevo TT es también más grande. Ahora presenta una capacidad de 290 litros, frente a los 220 litros del maletero de la primera generación. Con los asientos abatidos éste aumenta hasta los 700 litros de capacidad, mientras que el primer TT sólo lograba 490 litros.

Uno de los materiales que prevalece en el nuevo TT es el aluminio. No conviene olvidar que Audi es uno de los principales constructores que utiliza esta tecnología llamada ASF (Audi Space Frame). Desde que comenzara a usar el aluminio en 1993 en el modelo 100 y poco después en el A8 y A2, la marca de Ingoldstat ha apostado de manera continua por este material.

En esta ocasión aunque el aluminio predomina en la mayor parte del vehículo (69%), la novedad reside en que por primera vez se ha utilizado un segundo material, que en esta ocasión es el acero (31%). Este último, según anuncia la marca, se ha empleado principalmente en la zaga para lograr así un reparto de pesos equitativo. En este sentido y para afianzar la zaga, en el nuevo TT un nuevo ‘spoiler’ emerge cuando se alcanzan los 120 kilómetros por hora.

Con todo ello, el nuevo TT es ligeramente menos pesado que un Golf con las mismas mecánicas. Así, este deportivo oscila, dependiendo del motor y del cambio, entre los 1.260 y los 1.430 kilos.

Respecto a los motores, el nuevo TT no presenta novedad absoluta. Este deportivo estará disponible con dos propulsores de gasolina ya introducidos con anterioridad en otros modelos. El primero de ellos, que configurará la versión de entrada a la gama, es el 2.0 TFSi de 200 caballos. El segundo es el 3.2 V6 de 250 caballos.

Analicemos ahora cada mecánica. El primero de ellos, de cuatro cilindros en línea, turbocompresor e inyección directa, lo conocimos por primera vez en el VW Golf GTi y poco después en el Audi A3 y Skoda Octavia RS. Este propulsor, que también ha sido incorporado aunque con diferentes variantes de potencia al Audi A6 y Seat Toledo, se caracteriza por su excelente par -280 Nm- desde un nivel muy bajo de revoluciones y durante un amplio margen. Con este motor el TT tan sólo se puede adquirir con tracción delantera.

De serie esta mecánica estará asociada a una caja de cambios manual de seis velocidades, aunque Audi ofrece como opción un cambio automático de doble embrague (DSG) que en el TT pasa a llamarse S Tronic. Con el cambio manual la aceleración de 0 a 100 km/h es de 6,6 segundos, mientras que con el automático secuencial es de 6,4 segundos. La velocidad máxima es idéntica en ambas versiones: 240 kilómetros por hora. Algo similar ocurre con el consumo que también es prácticamente el mismo, con una media en ambos TT de 7,7 litros cada 100 kilómetros.

La segunda mecánica es también conocida en el Grupo Volkswagen. Anteriormente se ha introducido en el Golf R32 y en el Audi A3. Se trata de un seis cilindros, de 3.189 centímetros cúbicos, 250 caballos de potencia a 6.300 revoluciones y 320 Nm. de par máximo entre 2.500 y las 3.000 vueltas. A diferencia del anterior TT, la potencia de este motor se transmite a las cuatro ruedas.

También en esta versión, la caja puede ser manual de seis velocidades —de serie- o bien —como opción- el cambio automático/secuencial de doble embrague. Con éste último el TT acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, dos décimas de segundo más rápido que el TT con el cambio manual. La velocidad máxima en ambos modelos es idéntica: 250 kilómetros por hora (limitada electrónicamente).

El eje delantero del nuevo TT cuenta con un sistema McPherson, mientras que el sistema de suspensiones del eje trasero está formado por varios brazos. Opcionalmente Audi permite optar por un sistema de amortiguación que incluye partículas magnéticas en el aceite de los amortiguadores. Así, cuando el conductor lo requiera podrá variar la configuración de las suspensiones, logrando así un mayor confort o como contrapartida más dinamismo.

A pesar de que los equipamientos aún no están definidos, la firma de los cuatro aros afirma que el nuevo TT podrá incluir el sistema de iluminación dinámica en curva así como el dispositivo MMI, con el que se controlan la mayor parte de las funciones del vehículo.

Más información: Página Oficial Audi.