Por dimensiones y manejabilidad, es idóneo para el tráfico urbano, pero sus refuerzos, altura y tracción 4x4 también le permiten hacer sus pinitos fuera de la carretera. Los poco más de cuatro metros del Sedici están muy bien aprovechados en el interior, con una amplitud generosa en las plazas traseras que, además, cuentan con unos asientos situados en una posición sobreelevada, lo que proporciona una visibilidad que agradecen sus ocupantes, sobre todo los más pequeños.
También el maletero ofrece un espacio de carga más que digno para las dimensiones del coche y que es posible ampliar hasta dejar una gran superficie plana abatiendo los respaldos y butacas de atrás. El aspecto del habitáculo es sencillo, sin concesiones al lujo, y los materiales que se utilizan son simplemente correctos, lo mismo que ocurre con el equipamiento de serie, en el que se echan en falta elementos como el control de estabilidad (opcional), más si tenemos en cuenta que, de momento, en España sólo van a venderse las versiones más completas (Emotion) . Al volante del nuevo Fiat las sensaciones son agradables: el vehículo, gracias a sus poco más de cuatro metros de longitud, se desenvuelve con soltura callejeando por la ciudad y tiene el aplomo suficiente en carretera, con un buen tacto de dirección y unas suspensiones que consiguen el equilibrio justo para que los pasajeros disfruten de un buen confort sin comprometer el comportamiento. El conductor consigue fácilmente una postura cómoda, aunque encontrará dificultad para ver la carretera en diagonal por culpa de unos montantes delanteros que acaban en forma de triángulo, un defecto que se acusa fundamentalmente al tomar curvas cerradas a la izquierda, donde nos queda un ángulo muerto demasiado grande.
El motor 1.9 turbodiésel de 120 CV, acoplado a una caja de cambios manual de seis marchas, es un viejo conocido que emplean muchos modelos de Fiat y General Motors. Responde con agilidad desde bajas revoluciones, acelera con energía suficiente y su consumo es razonable. La sonoridad en el interior del coche es alta, pero no sólo por parte de la mecánica, sino también por los ruidos aerodinámicos. Las posibilidades todoterreno del Sedici son limitadas, a pesar de que su altura libre al suelo, los refuerzos en los bajos y la tracción total le dan la oportunidad de sortear zonas tan complicadas como le permiten sus ruedas de carretera. El sistema de transmisión 4x4 es sencillo y efectivo, con un diferencial central que, por medio de un embrague multidisco controlado electrónicamente, distribuye la fuerza entre ambos ejes. El conductor puede seleccionar mediante un botón tres modos de funcionamiento: 2WD para tracción delantera exclusivamente, Auto para tracción total con reparto automático de potencia, o Lock, en el que la distribución del par se bloquea al 50% en cada eje. Más información:
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