La ruptura con el pasado es tan radical que sólo encontramos un elemento en común entre el nuevo Citroën C5 y su antecesor: el nombre. Únicamente gana 6,5 cm en longitud, sin embargo, la sensación que transmite es de un coche de categoría superior, mucho más elegante y moderno en sus líneas que el modelo actual. La comercialización en España de la carrocería berlina se iniciará a finales de abril y habrá que esperar un mes más para el familiar, denominado ahora Tourer, que también ofrece un indudable atractivo en sus formas, además de un maletero grande y aprovechable.
Aunque no se han comunicado los precios, parece que el incremento será de entre un 2 y un 3% a igualdad de mecánica y equipamiento. Si por fuera las mejoras son claras, el interior no se queda atrás. El salpicadero cuenta con un diseño mucho más agraciado y la sensación de calidad que se respira en el habitáculo nada tiene que ver con la de antes. La parte central del volante es fija y alrededor de ella se agrupan innumerables pulsadores para controlar varias funciones del vehículo sin tener que soltar las manos. En cuanto al espacio, que ya era amplio, es todavía algo mayor en el nuevo Citroën, que dispone de unas cotas generosas en las plazas traseras, tanto en anchura como en hueco para las piernas. Donde falla ligeramente es en la distancia al techo, lo que provoca que una persona de cierta altura tenga que ir un poco recostada para no dar con la cabeza arriba. Esto se hace más acusado en la parte central que, de no ser así, permitiría alojar a un tercer pasajero con total comodidad.
Se ofrecerán dos tipos de asientos, unos más sencillos, con tapicería de tela y muy confortables, y otros bastante voluminosos de cuero, que recogen más el cuerpo y disponen de reglajes eléctricos, incluido uno específico para inclinar la zona alta de la espalda, además de una función opcional de masaje en el del conductor. Desde el punto de vista dinámico el C5 también "crece" y transmite buenas sensaciones al volante. Por primera vez en mucho tiempo dentro de sus coches de gama alta la marca permitirá elegir entre dos sistemas de suspensión, de gran eficacia ambos: el característico hidroneumático que, desde hace décadas, viene siendo una seña de identidad en los Citroën grandes, y uno convencional de muelle y amortiguador. La firma francesa acaba de dar a conocer los precios de la segunda generación de esta berlina que estará disponible con la carrocería berlina desde los 22.040 euros y desde los 24.490 euros con la carrocería tourer o familiar. La gama estará inicialmente formada por tres mecánicas de gasolina y cuatro diésel.
Respecto al equipamiento, la firma francesa ha creado cuatro acabados: Collection, Premier, S y Exclusive.Cabe señalar que cualquier versión -incluso las más económicas- incluye de serie airbags de rodilla para el conductor, control de estabilidad, climatizador, ordenador y bluetooth, entre otros dispositivos. Más información:
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