Tramo final de las negociaciones entre General Motors (GM) y Suzuki respecto a la producción del modelo que han desarrollado conjuntamente y que sucede al Agila y al Wagon R, en cada una de estas marcas. Ambos modelos fueron producto de la colaboración de ambos fabricantes.
GM, que llegó a tener una participación del 20% en Suzuki -ahora es sólo del 3,7%- decidió, a finales de los 90, lanzar en el mercado europeo, un coche pequeño y funcional. Al mismo tiempo, Suzuki planeaba introducir el Wagon R japonés en Europa, pero tenía problemas de producirlo en su fábrica de Hungría. El Opel Agila, que acaba de presentarse en Venecia El acuerdo entre ambas marcas fue rápido. Suzuki cedió a GM el derecho de uso del bastidor del Wagon R+, al que GM dio una cierta personalidad Opel, rediseñando el frontal. El Agila se ha fabricado en la factoría polaca de Glewice, donde además se estampaban las piezas de chapa -bastidor y carrocería- para enviarlas a Hungría, donde Suzuki producía el Wagon R. Nuevo acuerdo Aunque la apariencia exterior fuera similar, ambos coches presentaban importantes diferencias mecánicas, ya que cada marca utilizaba sus propios motores. En 2005, con ambos modelos entrando en el ciclo final de su vida comercial, GM y Suzuki volvieron a reunirse. Esta vez había más tiempo y no había que partir de algo ya existente. El nuevo acuerdo preveía que Suzuki realizara el desarrollo técnico e industrial del coche, mientras que el centro de diseño de GM en Rüsselsheim, se encargase de la carrocería, buscando mantener la funcionalidad del modelo anterior perdiendo su aspecto cuadrado y poco airoso. El resultado es esta segunda generación del Agila y un nuevo modelo de Suzuki al que han decidido denominar Splash. Salvo el diseño de la parte delantera, del portón posterior y de la presentación de los interiores, los dos coches son iguales, incluso comparten motores. Se puede optar entre tres, dos de gasolina: un tres cilindros de un litro y 55 caballos y un 1,2 litros de cuatro cilindros y 68 caballos. Suzuki Splash El otro propulsor es un diésel de origen Fiat, producido en Polonia por una empresa mixta con GM y que ya utilizan otros modelos de Suzuki. En caso de necesidad, Suzuki podría obtener este motor de la fábrica que ha comparte con Fiat en la India. GM asegura que, aunque los ahorros son siempre importantes y un desarrollo con otro fabricante supone recortarlos en casi un 50%, necesitaban el acuerdo con Suzuki, ya que la planta de Glewice va a quedar saturada con la producción del Zafira y la del sucesor del Astra actual. En vista de ello ha pedido a Suzuki que se haga cargo de la producción de Agila, además de la de su modelo Splash, en la factoría húngara de Esztergom. El problema es que tampoco en esta planta queda mucha capacidad disponible dado que en ella se producen los Suzuki SX4, Swift e Ignis y el Fiat Sedici. Fijar el número de unidades que se fabricarán del Splash y el Agila es precisamente el objeto de esta última negociación. La marca japonesa ya ha anunciado que prevé unas ventas de 60.000 unidades al año. GM, por su parte, ha estado vendiendo una media de unos 70.000 Agila y espera superar este techo. Pero 150.000 unidades parecen demasiados coches para Magyar Suzuki Corporation, la filial hungara de la marca japonesa. Con el nuevo Agila, Opel pretende ampliar su abanico de clientes. El modelo saliente ha tenido un éxito desigual en los mercados europeos -Italia supone el 47% de sus ventas- y ha ido dirigido a mujeres de clase media y a personas mayores. El nuevo Agila mantiene la funcionalidad y el techo alto tan apreciado en la anterior versión. El modelo cuenta ahora con una carrocería más atractiva, dirigida a un público más amplio. El lanzamiento está previsto para comienzos de 2008, llegará poco después del Suzuki Splash, y aún no tiene precio aunque no debería cambia mucho respecto a los actuales. Más información: Página
Oficial Opel. |